AVANZA LA TRAMPA DE LOS BIOCOMBUSTIBLES


Estados Unidos, Brasil y el BID crearían un fondo para solventar la elaboración de agrocombustibles. Washington busca depender menos del petróleo importado de zonas “hostiles” a su política exterior.

La trampa de los biocombustibles o agrocombustibles dio una vuelta de tuerca más. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) analiza junto a Estados Unidos y Brasil crear un fondo de financiamiento de proyectos de producción de etanol a partid de producción agrícola. Así lo adelantó el propio presidente del BID, Luis Moreno, al diario Folha do Sao Paulo, quien explicó que “aún estamos en medio de las conversaciones (sobre la eventual creación del fondo)”, tras lo cual agregó que espera que durante el corriente año entre en operación este fondo, del que ya existen estimaciones sobre los recursos iniciales, aunque no precisó el monto.

Estados Unidos es el principal productor mundial de etanol, destilado a partir del maíz; además es el primer importador global. Por su parte, Brasil ocupa la segunda posición en este flamante mercado, aunque es el principal exportador mundial; obtiene este combustible a partir de la caña de azúcar. Exporta 3,5 millones de litros por año, de los cuales 2,5 millones arriban a puertos estadounidenses.

El titular del BID explicó que existe “un acuerdo recientemente firmado entre Estados Unidos y Brasil, enfocado básicamente a ayudar a países del Caribe y de América Central para que se conviertan en fabricantes de etanol.

Los motivos del interés norteamericano por sus vecinos pobres surge por la creciente dependencia del petróleo importado, y porque sus proveedores no son del todo confiables para la Casa Blanca. Sus cinco principales abastecedores son Canadá, México, Arabia Saudita, Nigeria y Venezuela, y las reservas más cuantiosas del oro negro se encuentran en Medio Oriente, el Cáucaso y la cuenca del Orinoco.

La medida provocó la enérgica respuesta de Venezuela. En el marco de la Reunión Anual de gobernadores del BID que se celebra en Guatemala, Moreno dijo que se necesitan inversiones por 200.000 millones de dólares para masificar la producción de agrocombustibles en la región. “Es increíble que se pueda plantear que se van a invertir 200.000 millones de dólares cuando, incluso en este momento, de cada cinco latinoamericanos dos no tienen acceso a la electricidad”, sostuvo el ministro de Finanzas venezolano, Rodrigo Cabeza.

Durante la apertura del foro regional en la capital guatemalteca, Moreno había asegurado que se necesitaba la cifra antes mencionada para expandir la capacidad de producción de agrocombustibles en los próximos 14 años para pasar del 1 por ciento actual al 5 por ciento de la demanda mundial.

La Unión paga 54 centavos de dólar por galón (3,7 litros) de etanol importado; nada se avanzó en la reducción de los aranceles. El presidente de la entidad multilateral sostuvo que para transformar el etanol en una materia prima que se cotice internacionalmente es necesario establecer “padrones para los combustibles y aumentar la producción” del alcohol. Desde esa perspectiva, agregó Moreno, “vemos que nuestro papel es apoyar proyectos de infraestructura, investigación y desarrollo” de agrocombustibles

El 9 de marzo, el presidente de Estados Unidos, George Bush, visitó Brasil, donde junto a su par Luiz Inacio Lula da Silva, decidieron impulsar la producción global de biocombustibles. El estadounidense sostuvo entonces que su país busca elevar en siete veces el consumo en biocombustibles, que en la actualidad asciende a cinco mil millones de galones por año y aseguró que la meta es llegar a 35 mil millones de galones en la próxima década.

En el marco de la visita de Bush, ambos gobiernos firmaron un memorando que prevé una amplia cooperación en el ámbito de los biocombustibles en áreas como la transferencia a terceros países, estandarización e investigación tecnológica.

Con el convenio, firmado por la secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, y el canciller brasileño Celso Amorim, Brasil espera un sustancial aumento en la inversión extranjera para el área de producción de biocombustibles a base de caña de azúcar.

Así, el BID, creado en 1959 para ayudar a los países de América a desarrollarse, va a poner sus esfuerzos y recursos al servicio de los objetivos de la Casa Blanca y para que los Chevrolet Corvette puedan surcar con sus motores V8 por las autopistas estadounidenses. Pocas voces se alzan contra este despropósito, pero muchas sí objetan la creación del Banco del Sur…

                                           

http://www.rebelion.org                        http://www.prensamercosur.com.ar

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